En este plano vamos a encontrar personas que nos buscan, nos llenan, nos abren los ojos y cuando menos lo esperamos nos elevan a un lugar mágico. Fue el placer de un vida que nos ayudo a crecer como un jazmín lo hace en primavera. Mi "mejor amigo" un vez me dijo que al irse a una nueva tierra seria la aventura de una vida. Que cierto fue eso puesto que yo me la he pasado de aquí para allá siempre, pero que duro es dejarlo todo y nuevamente comenzar. Las aventuras se hacen de la nada y mientras duran pueden ser maravillosas o bien infernales. Uno se sube a un avión, llega a una nueva tierra pensando que su vida estará ahí y después de unos meses se siente vació.
Dios muchas veces te da todo y en un momento de tu vida eres la persona más rica en miles de cosas pero primordialmente en lo material. Quizás de repente tienes una casa llena de alegría; risas, llantos, festejos, cenas y te levantas un día y ves que todo ha desaparecido. En tu cabeza tienes un salón vació y tu arrinconado de manos en las piernas todavía puedes escuchar las risas de las largas juntaderas. Tienes ese aroma de la comida que tus invitados traían, escuchas los descorches de las botellas, suenan los tenedores en los platos que una vez comiste. El paladar aun saborea los finos vinos que tomaste una vez no hace tanto. Tu casa abandonada ya no queda nada todo metido en cajas, te preguntas donde iras a parar. Las dudas te invaden la mente y la nostalgia de dejarlo todo atrás y volver una vez más a comenzar. Pero aun ves toda la gente elegante, los aromas de los perfumes invadiendo aquel espacio vació que ahora queda, la pintura de las paredes sigue igual que el primer momento que las pintaron, los agujeros predominan en las paredes. Alzas la vista y ves los cuadros que un día estuvieron ahí, entras a una habitación; ves el sofá de flores, un tambor, unas cortinas blancas, sientes el aroma de las velas encendidas, te sientas a sentir el blando tacto del sillón tuyo que tanto te acogió. Date cuenta que estas sentado en el suelo frió y el cuarto no tiene mas que el eco de tu respiración. Subes por aquellas escaleras que delataban tu llegada por sus crujidos. Lo ves, esta ahí tu cama y miras como tu baño aun tiene tus perfumes. Tu ropa cuelga, tus zapatos brillan, el agua corre mientras alguien se ducha. Tu memoria es tan viva, las lágrimas caen lentamente por tu mejilla y van a terminar al suelo sucio. Debes acordarte como los empacadores han recogido todo y nada queda ya. Sigues tu trayectoria por tu casa fantasma, debes verlo una vez mas; “el mar” tu terraza blanca aun acoge aquellos proyectos que una vez comenzaste. Te aferras a unos barrotes que han perdido su color verde y muchos de ellos ahora están oxidados. Los agarras con todas tus fuerzas y dejas la brisa marina tocar tu cuerpo, la sensación de las noches que subías a desahogarte, cuando te sentabas a mirar la tranquilidad de la calle.
Al final de descanso de las escaleras me senté aquel día pensando en las personas que una vez pasaron por ahí. Las mujeres que abrazabas, tus amistades riéndose, las celebraciones eternas, las veces que tenias que juntarte a estudiar. Las fotos que te tomabas en cada noche de fiestas; las hermosas sonrisas, las poses, las muecas, el tercero que siempre aparecía en las fotos de parejas.
La niña de pelo rizado pelirrojo que sonreía aquella noche mientras una persona dirigía una banda musical, tu risa de la felicidad de haberte sentido el rey del mundo. La foto viva que plasma sus imágenes de colores de la ropa. No sabes porque todo acabo pero sabes que fuiste enormemente feliz. Recuerdas irla a buscar a la universidad, como te ayuda a lavar el auto, su gracia, el carisma que tiene sigue dentro de ti. En tus recuerdos la sigues viendo en aquella calle, cuando baila contigo durante horas, no existían comerciales que pararan vuestro ritmo, el fin de semana de la playa que aun conservas.
Como comenzó todo no lo podría decir pero si diría que cuando acabo fue triste. Ella me dijo no hace tanto que; “muchas veces es mejor separarse cuando el amor se acaba.” Cierto es que el amor se acaba, creo que todos podríamos decir lo mismo. Todos hemos tenido una relación donde el amor se ha ido muriendo lentamente. Las cosas se desvanecen y a diario el mundo se separa. Trágicamente el amor es no tan cuento de hadas como tanto desearíamos nosotros. La bella inocencia de lo real que puede ser el amor causa espejismos en la nada de nuestras vidas.
"La vergüenza que tanto nos cohíbe para dejar a una pareja porque ya no quieres mas, muchas veces te ves envuelto en seguir algo muerto por costumbre."
Pero a su final llega la relación y te despides para verte mirando al pasado 5 años mas tarde. Tu vida sigue siendo la misma desde aquella noche donde se murio por tu lujuria y engaños. Su amistad aun vive en mi y la valoro cada dia mas, espero un dia poder decirle que me perdone.
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